Caída del Califato de Cordoba (1)

 

Yacimiento arqueologico de Medina Azahara

Medina Azahara

La Proyección  y caída del Califato de Córdoba. Un tiempo de esplendor.

Don José Calvo Poyato, Doctor en Historia, gran escritor e insigne andaluz, nos abrevia en la revista “Historia y Vida”, en su edición 543 una visión de la “mayor época de esplendor que haya conocido nuestra denostada península”, según nuestro modesto criterio, inclusive el Siglo XXI….

“El Califato de córdoba fue obra, en gran medida, del excepcional Abdarrahman, que transformó el emirato que había recibido llevando más allá su autoridad y multiplicando sus dominios. El auge que definió su gobierno, sin embargo, iba a durar menos de un siglo.El resto del entorno musulmán miraba a Córdoba con suspicacia o con animosidad, pero ese no siempre era el caso de los cristianos…una buena sintonía.

Medina Azahara - CordobaEl gran peso del ejército califal.

Los ejércitos califales se estructuraban en torno a la guardia personal de califa, tropas profesionales, muy aguerridas. Su procedencia era variada, y los ligaba al soberano un juramento de fidelidad. A los de origen cristiano se les conocía como eslavos o francos. Otro contingente lo formaban los bereberes, que formaban una verdadera guardia pretoriana. Entre ambos grupos hubo luchas por el poder  en los momentos de crisis. El ejercito se completaba con los  contingentes que acudían a la llamada del califa. Unos eran los yundies, que tenían obligación por las tierras recibidas. Otros procedían de reclutamiento anual en las coras. En Córdoba se les adiestraba y encuadraba en unidades.. Eran los más numerosos y los menos competentes. Por último estaban los luchadores de la fe, que participaban voluntariamente en la yihad, o guerra santa contra los infieles.

Con Almanzor, la guardia palatina se incrementó, sobre todo la bereber. Pero los ejércitos califales difícilmente llegaban a los 20.000 hombres. Bajo el mandato del califa o su representante, se estructuraban en divisiones mandadas por un general. Un buen número de tropas era de caballería, mucho más ligera que la cristiana. Los arqueros fueron de gran importancia. Lo liviano de su equipo le confería la movilidad necesaria para las aceifas. No fueron frecuentes las grandes batallas, pero sí los asedios a castillos y plazas fuertes, con conquistas puntuales. Su estrategia consistió en expediciones en que se castigaba al enemigo robándole y destruyendo sus infraestructuras.

 “Nuestro sueño es inspirar la vida del viajero”

www.cordobaincoming.com

 

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